Esta semana, más de 25 integrantes de nuestra cámara baja del poder legislativo en México, es decir diputados, recibieron en plena asamblea de la cámara llamadas telefónicas en donde estaban siendo chantajeados por criminales sin escrúpulos, asegurando que sus familias corrían peligro si no depositaban una determinada cantidad de dinero.
Hubo hasta una diputada que se desmayo en plena llamada, al oír la supuesta voz de su hijo, lo triste, es que desde hace varios años la ciudadanía se quejaba de una serie de chantajes por esta vía, pero nadie parecía resolver el caso; al recibía una llamada de esta naturaleza a los mortales comunes y corrientes, nos decían, "no hay que perder la calma", "no pasa nada", "tomen el teléfono y busquen primero a sus familiares", denuncien, denuncien y denuncien. La gente empezó a denunciar y las autoridades no hacían nada, a lo más que llegamos fue enterarnos que los telefonemas salían desde reclusorios de la ciudad de México.
Quienes legislan nuestro país ahora si se dieron cuenta de que no es fácil guardar la calma, y la prueba de ello fue la diputada desmayada, entró en “shock” y lo menos que puedo hacer fue razonar.
Sin embargo, entre los males el mejor, ahora sí se habla de regular los teléfonos celulares, de exigir a las compañías telefónicas un adecuado control, medidas que los ciudadanos esperaban que se iniciarán con sus “simples denuncias”.
Hubo hasta una diputada que se desmayo en plena llamada, al oír la supuesta voz de su hijo, lo triste, es que desde hace varios años la ciudadanía se quejaba de una serie de chantajes por esta vía, pero nadie parecía resolver el caso; al recibía una llamada de esta naturaleza a los mortales comunes y corrientes, nos decían, "no hay que perder la calma", "no pasa nada", "tomen el teléfono y busquen primero a sus familiares", denuncien, denuncien y denuncien. La gente empezó a denunciar y las autoridades no hacían nada, a lo más que llegamos fue enterarnos que los telefonemas salían desde reclusorios de la ciudad de México.
Quienes legislan nuestro país ahora si se dieron cuenta de que no es fácil guardar la calma, y la prueba de ello fue la diputada desmayada, entró en “shock” y lo menos que puedo hacer fue razonar.
Sin embargo, entre los males el mejor, ahora sí se habla de regular los teléfonos celulares, de exigir a las compañías telefónicas un adecuado control, medidas que los ciudadanos esperaban que se iniciarán con sus “simples denuncias”.
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