jueves, 6 de diciembre de 2007

El Banner.

En un mundo virtual en donde, es muy fácil perderse entre el cúmulo de información, es importante tener presencia y avisar a través del “vecino” y decirle a los cibernautas quien soy, en donde vivo y quien soy.
Como si repartiéramos tarjetas de presentación entre los miembros del mundo virtual, los Banner, nos permiten avisar de nuestra presencia e invitar a pasar a nuestra “casa” (pagina web) con la finalidad de vender, compartir o intercambiar; según sea nuestra intención. Y de acuerdo a la invitación, es como lograremos la mayor cantidad de visitas.
Es importante que la invasión que provoca el banner, por su propia naturaleza, sea minimizada por un gráfico con la creatividad suficiente para que el usuario ingrese al sitio y se entere de lo que ahí ofrecemos.
Debe contar con colores, tipografía, y animaciones adecuadas con el giro del negocio y sobre todo que el banner nos lleve a una página concreta en donde brindemos información que no desaliente las expectativas creadas por el mismo banner.
Esta herramienta electrónica es muy útil aún no la conocemos del todo, pero en un futuro no muy lejano deberemos entender la intromisión del banner, y aceptarla como hoy se nos hace natural ver los anuncios comerciales en la televisión.

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