Para los filósofos griegos la felicidad es "el lugar ideal" en donde el hombre se permite crecer y alcanzar una vida plena.
A lo largo de nuestra existencia buscamos ese lugar ideal, ese lugar en el que me sienta ùtil, querido, amado y comprendido; durante esta busqueda nos encontramos con situaciones que en ocasiones nos hacen dudar de lo que elegimos.
Sin embargo, es importante destacar que los momentos malos nos hacen considerar nuestro espacio, nos permiten valorarlo o partir hacia otro sitio.
Cuando estamos seguros y nos quedamos en ese lugar debemos ser los suficientemente valientes para perdonar los errores de otros y reconocer los nuestros, pero sobre todo borrar de la mente esos malos recuerdos y aferrarse a las cosas buenas que hicieron posible que tomará una decisión.
No podemos vivir de recuerdos malos, la vida es ahora en este momento y no debemos desgastarnos con rencores viejos, que solo hacen que nuestro lugar ideal se convierta en un infierno.
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